miércoles, 18 de octubre de 2017

El primer engaño a mi esposo (relato xxx)

 Mi nombre es Florencia, soy una feliz ama de casa, casada y con dos hermosos hijos.  Voy a contarles de mis aventuras con un hombre mayor de Argentina cuando estuve alli.


 Soy morenita tipo trigueña y siempre sentí que desde chica, masomenos desde los 14 años, una gran atracción por todos los hombres, sobre todo los adultos mucho mas grandes que yo. Me gustaba que los hombres me mirasen todo el tiempo, insinuandome todo tipo de cosas y que querían algo conmigo. De a proposito me ponía minifaldas o vestidos cortos de seda con una tanguita o bombachita abajo.


 Una tarde de verano estuve con Jorge, un señor que tenía un taller enfrente de casa. Él era bastante mirón y además siempre me decia algunas obsenidades, por supuesto que no le decia nada a mi marido. Al principio me sonrojaba pero también quería explorar el sexo y decidí que una tarde de verano, cuando Jorge el mecánico se encontraba en su casa, le tocaria el timbre para pedirle una cortadora de pasto para que uno de mis hijos cortara el fondo. Cuando él me abrió la puerta me puse muy nerviosa, pues sabía que algo importante me iba a pasar y asi fue.


 Yo le sonreía todo el tiempo y era porque él me gustaba mucho por su forma de miirarme. Quería que me comiera toda y yo creo que él también. Me miró a los ojos y me dijo: - ¿Qué querías morocha?
Le contesté que quería la podadora de pasto para uno de mis hijos. Él me dijo: - ¿y tu marido?
Le contesté que no le importaba, a lo que él me restrucó: - Venis asi a pedirme algo. Mmmm... nosé, algo más estas buscando!


 Me sonroje como loca y le tire un manotazo a su cara, a lo que él me freno en seco agarrandome la muñeca.
Sin mediar palabra me tiro un beso en mis gruesos y rojos labios. Me resistí, pero en vano porque empezamos a saborearnos y a darnos besos como dos calentones.


 Me metió bien para adentro de su casa para que nadie mirase y el hijo de mil me llevo cargando a su oficina comercial y me empezó a manosear toda. Yo quería resistirme pero me deje llevar por sus tempestuosas manos. Me besaba cada vez mas abajo hasta llegar a mis pechos (asi estuvo unos minutos) hasta que empuje su cabeza hasta mi vagina y lo aprete mucho hasta asfixiarlo. Me corrió la tanguita y me chupó toda la concha murmurando lo rica que estaba para él. Después de saborearme, no dude en sacarle su pija y chuparla como una loca, mientras lo miraba a sus ojos.



 Asi estuve un rato porque él insistía en no dejarle de chupar su pito. Finalmente cuando Jorge el mecanico estaba con su falo bien rojo, me subí arriba de él y no paramos de coger. Él parecia un pistón y yo giraba en torno a sus movimientos. ¡Que manera de culear con el mecanico de mi esposo! Me cogió de espaldas, de perrito y misionero. El muy cerdo quería mi colita parada pero le dije que solamente era de mi marido, a lo que él me contestó que ya iba a aflojar y se la entregaria. Nunca voy a olvidar como me cogió mi vecino y tambien mecanico de mi marido.


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