sábado, 3 de junio de 2017

Mi mujer es una puta escort y yo un voyeur [primera parte]

 No imaginaba esta faceta de mi mujer y mucho menos que trabajaba de puta como servicio escort, en un sitio muy conocido de la web. Ella era toda una zorra conmigo en la cama, pero ahora sabía que no solo conmigo. Al parecer, María Luisa tenía una cartera de clientes bastante importante y eso explicaría de donde sacaba plata para ayudar a su madre en su operación, que costó un ojo de la cara. Mi esposa me había dicho que había pedido un prestamo a una financiera, otra de sus falaces y burdas mentiras.


 Debo confesar que me enojo mucho el engaño que esta perra me hizo durante algo más de dos años. ¿Con cuanta gente me habrá metido los cuernos esta hija de puta? Nunca iba a saberlo, como dije antes, María Luisa tenía muchos clientes y ella siempre me decía que se reunía con sus amigas cuando en realidad algún tío hijo de puta se reía de mi cuando ella les decía a ellos que era casada. Todo esto de que mi mujer ejercía la prostitución me entere por un amigo que fue a uno de estos sitios y se contacto con ella sin que ella supiera que era un viejo amigo mio. Para el colmo mi "amigo" sabiendo que ella era mi mujer, se la cogió y me lo contó.


  Cuando María Luisa (Demi López para los clientes), llegó tarde a casa el sábado por la noche, ante mi impotencia no le reproché nada porque tenía un plan para dejarla mal parada ante mis propios ojos. Busqué en el sitio web donde ella aparecía para contactarla y le hice hablar a mi amigo para que se encontrasen en algún lado, yo los iba a seguir.

 Cuando entre al sitio porno encontre unas fotos de ella desnuda y un pseudonimo: "Demi López". Cuando vi las fotos debo confesar que me calentó mucho. Ella estaba haciendo diferentes poses desnuda y con sus labios pintados de negro. Su cara de ninfomana lo decia todo: "¡Soy una flor de puta!"


 En las fotos no podía verse su rostro pero si su cuerpo desnudo, debajo muchos comentarios positivos de sus clientes y obsenidades, entre las cuales le decían: "tu marido es un cornudo y ni se lo imagina". Todo esto fue un baldazo de agua fría y yo quería vengarme de esta zorra. Tenía que esconderme en lo de mi amigo y cuando este la llevase a mi mujer a su casa, yo la sorprendería in fragantti.

 Llegó esa noche, mi amigo me dio un juego de llaves de su casa y yo entré allí como si fuera mi casa, mientras tanto José Luis se encontró con mi esposa en un bar cercano y hablaron un rato, era cuestión de tiempo para sorprenderla con las manos en la masa, o mejor dicho con las manos en la verga de José.


 "¡Puta, puta, puta!" Sususrre cuando los escuche entrar. Yo estaba escondido en el placard del dormitorio de mi amigo y ellos reían y hablaban de todo lo lindo que harían. Mi mujer estaba vestida como una verdadera putona, muy linda y sensual a tal punto que se me había parado la pija y le tenía muchas ganas en ese momento. Estaba esperando que ambos cruzaran esa puerta para sorprenderlos hasta que ella entró primero y se sacó toda la ropa.

 Los dos se besaban como locos, como si se cogieran con la boca. En un abrir y cerrar de ojos, José Luis la puso de cunclillas a María Luisa y le metió toda la pija por la boca. Ella sonriendo se la tragaba toda y se la metía hasta el fondo de la garganta. Podía atragantarse con su saliba y semen de José y eso a ella parecía encantarle. Como yo ya habia dicho: "no imaginaba que mi esposa fuera tan puta". Mi mejor amigo y mi señorano perdieron el tiempo e hicieron de todo. Él le hizo el orto porque ella se lo pedía y luego se la metía por la boca, eso mismo que hacian, hacia muy poco tiempo me lo hacia a mi.


 María Luisa estaba en cuatro cuando José se la metía por la concha y le entraba a bombear la bulva. Se la cogió por un buen rato mientras ella jadeaba y le decía que era el mejor, imaginen como me sentía yo de que mi propia mujer me metiese los cuernos con mi amigo y que para el colmo él era mejor que yo cogiendo. La verdad, me sentí desbastado pero tampoco quería dejar de ver ese espectaculo pornografico de como la ninfomana de mi mujer era penetrada por este imbecil que disfrutaba mucho haciendoselo por atrás.

 Finalmente él le acabo en su cara y yo salí para pedirle explicaciones mientras ella se relamía los labios. Al verme quedó estupefacta y no sabía que decir, no imaginaba lo que yo iba a hacer luego.

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