lunes, 22 de mayo de 2017

Las perlas y la pequeña cerda (relatos de una pendeja nada inocente)

 Aquí les va el relato de una de las tantas aventuras sexuales de Jesica, una niña de unos 16 años (recien cumplidos), en una de sus primeras experiencias sexuales.

 Sus padres se fueron de viaje y ella no quiso ir porque le parecía que un viaje con sus papas iba a ser bastante aburrido. La familia Gomez tenía amigos en la provincia de Córdoba, la mediterranea, una hermosa provincia argentina, lejos de Buenos Aires. Por primera vez sus padres no la obligaron a ir porque su hermana Yamila, - era mayor de edad -, quedaba a cargo de la casa y de ella.

 La noche después que los padres de Jesy se fueron de viaje, su hermana Yamila le dijo:


- Me voy a bailar con mis amigas y quiero que te quedes en casa. ¡No te portes mal y no invites a nadie! ¿Esta bien? (Preguntó eso último mirandola fijamente a los ojos en tono de advertencia)

 A lo que la pequeña Jesica le contestó:

- No te preocupes hermanita (le contestó sonriendo)

 Esos frescos 16 años daban cierta credibilad a esas delicadas palabras que salían de su perfecta boca. Lo cierto era que la pequeña Jessy había conocido a un muchacho por lo menos 10 años mayor que ella, con una dotada e interesante experiencia con las chicas. Ella sabía esto, por lo que estaba muy ansiosa de lo que iba a pasar.


  Jesica y su amigo ya habían tenido sexo en la casa de él y ahora ella jugaría de local. Tuvo su primera vez hace un par de semanas con este muchacho, pero lo que Jesica y su amigovio querían era sacarse fotos teniendo sexo para subirlas a una conocida página de Internet.

 Mientras miraba algunas páginas porno, - Yamila se había ido hace media hora -, de repente suena el portero eléctrico. ¡Era Joel y venía con desesperadas ganas de cogerse a esta linda pendeja!


 Joel se acerca a ella y le empieza a besar su hermosa y perfecta boquita. A esos besos efusivos sobre sus carnosos labios empiezan a castigarse con lenguatazos, a medida que pasaban los minutos ambos respondían con mayor soltura e intensidad. Siguieron jugando con sus lenguas mientras él metía sus traviesos dedos debajo de sus bragas. La pendeja estaba poniendose muy caliente y el dormitorio de Jessica parecía un hervidero de hormonas y testosterona. Joel estaba con su pija bien erecta y eso no lo iba a dejar pasar, aunque ella se arrepintiera en el último momento antes del coito.


 Joel le bajo la bombachita blanca a Jesica y comenzó a chuparle todo el clitoris, luego pasó su intrepida lengua por el ano de la teen, mientras ella permanecía en posición perrito sin dejar de admirar el ímpetu y la indecorosa labor de su amiguito. Joel no podía creer la suerte que tenía,  de comerse una pendeja tan rica, con un lindo cuerpo y un rico culo. Se estaba haciendo un picnic con el delicioso flujo vaginal que brotaba de Jessy.

 Despúes de un buen rato de disfrutar cono le saboreaban la vulba, Jessy se dedicó a chuparle la pija a Joel. Ella hizo varios vaibenes con la cabeza impulsandose hacia ese rígido falo una y otra vez. Su pequeña boca de zorra y su inquieta lengüa ensalivaron toda la virilidad de Joel. ¡Estaba como loco por como se la chupaba!

 Su mayor locura fue cuando él agarró un collar de perlas de la hermana de Jessy para meterselo por la concha a la pendeja. Toda esa tarde de sexo la filmaron para que ellos lo pudieran verlo después.


 Joel le metió cada bolita del collar en esa estrecha vagina, mientras ella gemía y le pedía que no parara, después de esto Jesica recibió una penetración por el culo y acomodandose el falo en su ano, Joel se la empernó hasta el tuetano. A Jesica se le desorbitaban los ojos mientras su amigo la pentraba una y otra vez.

 Cuando se cansó de bombear su culito, Joel siguió con su concha, subiendola a ella por arriba de él. Se estaban pegando un lindo polvo mientras la puber disfrutaba el estar sola con un chico algunos años más grande que ella. Después de aquella estupenda cogida se juraron que lo repetirían el fin de semana que viene.


Todo dependería de si sus padres viajarían en sus próximas vacaciones, Jessy deseaba ardientemente que asi fuera, tal vez ella buscaria otro chongo con mas experiencia que Joel.  Para Jessy no hay límites, lo único que no quiere es aburrirse.



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